Cómo usarla · Saca el máximo a tu tarjeta
Ya tienes tu tarjeta digital. Ahora multiplícala por el mundo real: cada QR que pones en un sitio es una puerta de entrada. Quien lo escanea guarda tu contacto en un toque, sin instalar nada.
Una tarjeta de papel se entrega una vez y se pierde. Un QR bien colocado se ofrece miles de veces al día — y nunca se acaba.
Nuestros soportes
Llevamos tu QR a materiales de calidad, listos para colocar. Tú eliges dónde; del resto nos encargamos nosotros.
No, en absoluto. Tu código QR es tuyo y no caduca: lo descargas desde tu panel y lo llevas a la imprenta, copistería o empresa de rotulación que prefieras — la de tu barrio, la de siempre o la que mejor precio te dé. Pueden estamparlo donde quieras: una placa, un vinilo para la furgoneta, una lona, el escaparate, la ropa de trabajo… lo que se te ocurra.
Nosotros solo te lo ponemos fácil: si no te apetece buscar proveedor ni pelearte con medidas, materiales y acabados, te lo fabricamos y te llega listo para colocar. Es una comodidad, no una obligación. Hagas lo que hagas, tu QR funciona igual.

Placa rígida con tu QR, para fijar en pared, puerta o mostrador. Siempre visible, no se mueve.
Atorníllala o pégala: se queda puesta.
Resistente y recortable a medida. Se pega en cristal, carrocería, puertas o escaparate.
Vehículos, lunas y escaparates.
Placa de exterior que aguanta sol, lluvia y golpes. Para fachada, valla de obra o puerta de calle.
Intemperie y largo plazo.
Atril transparente de sobremesa, elegante y discreto. Lo pones y lo quitas en segundos.
Recepción, barra, stand de feria.
Pequeña y económica para colocar: en tu packaging, la bolsa o el casco…
Todo lo que entregas o llevas puesto.
Acerca el móvil y se abre tu tarjeta, sin escanear. El gesto que sorprende en una reunión.
Reuniones y trato cara a cara.Dónde colocarlos
La regla de oro: ponlo donde la gente ya está mirando y tiene un momento de espera. Ahí es donde escanean.
Furgoneta, coche o moto de trabajo. Miles de impactos al día por la calle y en cada parada.
Luna trasera y laterales, grande y a la altura de la vista.Quien pasa o llega cuando está cerrado puede guardarte para llamar luego.
A la altura de los ojos, junto al horario —o dentro del mismo horario, para no ocupar más espacio.El momento de pagar o esperar es perfecto: el cliente tiene el móvil en la mano.
Expositor junto a la caja o el datáfono.Valla de obra, contenedor, andamio. El vecino que ve el trabajo bien hecho te apunta.
Aluminio composite: aguanta a la intemperie.En tu stand, mejor que repartir cartones que acaban en la papelera del hotel.
Expositor visible + NFC para el cara a cara.Espalda de la camiseta, chaleco, casco… y en cada factura, albarán o bolsa que das.
Pegatina QR: barata y se reparte sin límite.Y además, gratis
Tu tarjeta es un enlace: pégalo donde ya tienes audiencia. No cuesta nada y suma cada día.
Dinos qué soporte te interesa y dónde lo vas a poner. Te asesoramos con el material y el tamaño, y te lo dejamos listo para colocar.